Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog
VNIVERSITAS

LA RAUDA FLECHA TERMINÓ SU VUELO

12 Abril 2015 , Escrito por ALGOCAST Etiquetado en #COLABORADORES INVITADOS

LA RAUDA FLECHA TERMINÓ SU VUELO
LA RAUDA FLECHA TERMINÓ SU VUELO

 

Por: José Alejandro Vanegas Mejía Jose.vanegasmejia@yahoo.es

El lunes 6 de este mes falleció en la ciudad de Lorica, Córdoba, Gustavo Díaz Naar. En su pueblo lo conocían más por su apodo: ‘El Flecha’. Lorica lo despidió como correspondía a un hombre autóctono, al “filósofo recochero” que regresó a su patria chica cuando no pudo terminar sus estudios universitarios en Cartagena. Fue propietario de los bares ‘El Tuqui Tuqui’ y ‘El mismo Tigre Mono’, lugares donde se nutrió de numerosas anécdotas escuchadas al tiempo que incrementaba sus propias narraciones. En todos los pueblos encontramos personajes como El Flecha, aunque no corran con la suerte de Gustavo Díaz Naar, quien encontró un padrino literario que lo sacó de los cuadriláteros o tinglados de boxeo para situarlo en la memoria de los colombianos. El Flecha, ese hombre que, según él mismo, era un “boxeador de profesión y bacán de fracaso”, entregó su alma al Creador.

Se sabe tan poco de Gustavo Díaz Naar que, necesariamente, hay que hablar del más prominente de sus amigos: David Sánchez Juliao, escritor, periodista, novelista, cuentista y diplomático. En este caso el conocimiento que tenemos de El Flecha se debe no a la pluma sino a la exposición oral que su paisano dio a conocer allá por los años ochenta. ‘El Flecha’, ‘El Pachanga’ y otros relatos se escuchan todavía, grabados en medios magnetofónicos. Desde el comienzo este género narrativo fue sometido a discusión entre los entendidos. Hay quienes consideran que no debe llamarse literatura; otros prefieren denominarlo, con cierto desdén, ‘literatura casete’. Lo cierto es que por el solo hecho de utilizar la lengua como vehículo de difusión, los trabajos de Sánchez Juliao pertenecen a la oralidad, que hace parte de la literatura. Además, este autor fue el primero en el mundo en grabar un audiolibro en un casete, con los temas ‘¿Por qué me llevas al hospital en canoa, papá?’ y ‘El Pachanga’.

Sánchez Juliao escribió otros relatos, casi todos relacionados con la cotidianidad de los pueblos. El aspecto jocoso aflora en muchas de sus obras, la mayor de las cuales tal vez sea ‘Pero sigo siendo el rey’, con la cual ganó el Premio Nacional de Novela Plaza & Janés en 1983. También son del autor costeño ‘Historias de Raca Mandaca’ (1974), ‘Nadie es profeta en Lorica’ (1979), ‘Mi sangre aunque plebeya’ (1986) y ‘Buenos días, América’ (1988), entre otras. Sus obras han sido traducidas a doce idiomas; muchas de ellas aparecen como adaptaciones para cine y televisión. No puede olvidarse que el escritor recibió en vida 17 Premios India Catalina.

Tal vez no se sepa, o no se recuerde que es de Sánchez Juliao una expresión que aparece en la publicidad radial y televisiva todos los días. Siempre que la escucho me remito a la pequeña obra ‘Abraham Al Humor’, en la cual el turco del cuento dice “Ahorra o nunca”. Hoy, la Flecha lanzada al mundo literario con tanto éxito, se ha encontrado con el narrador que la disparó. Como un bumerang describió un círculo completo para retornar a las manos que en la eternidad la esperaban desde el 9 de febrero de 2011.

 

Compartir este post

Repost 0

Comentar este post